Aunque al parecer la época de berrinches comienza a los dos años de edad, sin querer alarmarte, podemos asegurarte que se puede dar desde antes (a los pocos meses de vida) y continuar hasta entrada la adolescencia si nos descuidamos y dejamos que ese tipo de conductas de los niños nos rebasen.
La falta de límites por parte de los padres es uno de los factores más importantes para que los berrinches aparezcan. Los límites brindan estabilidad a la estructura emocional de los niños desde su nacimiento, si estos no se marcan desde entonces, el problema crecerá y se hará una bola de nieve, difícil de parar, y en ocasiones de consecuencias graves. Te damos algunos tips que hay que tomar en cuenta si quieres prevenir:
• El primer paso es saber decir ‘NO’ y sostenerlo. Sé firme ante las decisiones que tomes y no permitas que sea el niño quien decida algo que tiene que ver con su seguridad y estabilidad en todos los aspectos.
• Nunca te burles de tu hijo cuando está enojado o haciendo una rabieta, reforzarás esta conducta y su autoestima bajará. Ante todo es importante el respeto y saber que es un periodo por el cual atraviesan los niños para saber hasta dónde pueden llegar.
• Jamás respondas con violencia. Ponerle límites a un niño significa amarlo y contenerlo, además, es enseñarle a esperar y mostrarle que no todo lo que pide se le puede dar en el tiempo en que él lo desea.
• Aunque sea muy pequeño siempre es necesario explicarle el motivo por el cual no debe o no puede hacer determinada cosa. Él o ella reflexionará sobre tus palabras.
• Evita los premios y castigos, esto impide los verdaderos aprendizajes. Lo que buscamos es que pueda ser un niño feliz con tolerancia a la frustración.
Este video te hará identificarte con el problema y te ayudará a sortear esta etapa.
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